Día 20: La lluvia de ideas


¿Trabajar en equipo ayuda a que las ideas se hagan realidad o todo contrario? Por un lado, una idea aislada puede tomar forma con la ayuda de otras personas. En este sentido, “dos cabezas piensan más que una” es una verdad irrefutable. Sin embargo, para muchos creativos, es mejor empezar en soledad, y después incorporar más gente para tener una lluvia de ideas.

Cuando el problema es simple, por ejemplo, elegir el nombre de un producto, algunas veces es más productivo trabajar de manera aislada.

Otra manera de obtener resultados es pedir a diferentes personas que trabajen por separado y que aporten sus notas en una lluvia de ideas de grupo.

Una junta creativa debería tener entre dos y 10 miembros, no más. Si cada uno tiene un perfil diferente, habrá mucha mayor pluralidad o, como la llaman los expertos, “diversidad cognitiva”.

En ocasiones, las mejores ideas se dan de manera casual o como resultado de encuentros fortuitos. 


Conoce tu mercado


Para ello, una opción es plantear un modelo de matrices: divide una hoja en varias columnas. La primera debe de contener el problema y en las subsiguientes debes anotar las posibles soluciones, que se irán descartando para encontrar la más viable.


Reglas para generar grandes ideas


Lograr un proceso de lluvia de ideas exitoso depende de la aplicación de un conjunto de reglas. 

Mantener el enfoque. Comienza por definir el problema en cuestión, idealmente relacionado con la necesidad del cliente.

Pensar visualmente. Escribe las ideas o dibújalas en un lugar, anótalas en post-its para poder moverlas y reagruparlas.

Preparar. Antes de tener una lluvia de ideas es aconsejable realizar una inducción al tema en cuestión. Puede ser conversaciones con clientes o un taller, entre otras actividades.

Contacto

Si tienes alguna pregunta sobre nuestros cursos o servicios o simplemente quieres enviarnos un mensaje, rellena el siguiente formulario



| Diseño realizado por Sara Carpio © |