
A veces nos bloqueamos porque tenemos varias cosas en la mente al mismo tiempo, trabajamos a un ritmo acelerado, y esto nos genera estrés. Tenemos la sensación de que si no hacemos muchas tareas al mismo tiempo no vamos a llegar a todo.
Todos nuestros tareas personales o profesionales, grandes o pequeños, se almacenan en nuestra mente, y cuando intentamos empezar algunas tareas a la vez nos genera ansiedad y frustración, ya que no podemos proyectarlo todo al mismo tiempo.
Lo que esta muy claro es que cuando nos dedicamos a hacer varias cosas al mismo tiempo no estamos haciendo lo que verdaderamente es importante, podría decirse que estamos procrastinando.
Es imprescindible que planifiquemos lo que vamos a hacer orientándolo a un objetivo concreto, no a muchos, y realicemos las tareas necesarias para conseguirlo. Recordemos que no todo lo urgente es importante, de ahí que adquiramos el compromiso de centrarnos en lo importante.
Como emprendedoras, lo mejor que podemos hacer es vaciar nuestra mente de todo aquello que no para de recordarnos que tenemos que hacer algo distinto a lo que estamos haciendo, y mantener en nuestra mente un único compromiso en cada momento, que será Importante y Urgente.
Planteémonos qué compromiso hemos evitado cumplir hoy, que nos hace pensar que mañana ya no estarán ahí, que beneficio tendríamos si lo sacásemos de nuestra mente en este preciso instante. Tomemos unos minutos, papel y boli (o un ordenador) y anotemos todos los compromisos que nos vengan a la mente. No nos pongamos a analizar ni organizar de momento, pues el objetivo es que vaciemos nuestra mente. Después elijamos tácticamente de entre todas las opciones que vamos a hacer en función del momento y el lugar. El resto las podemos posponer, delegar u olvidar. Cada uno de estos compromisos es una tarea que nos va a requerir energía y un punto de vista determinado, por lo que no se pueden gestionar todos conjuntamente, ya que nos llevarían al bloqueo por estrés.
Una buena táctica para organizar nuestros compromisos es utilizar una serie de premisas:
- Si una tarea es Urgente e Importante habrá que hacerla cuanto antes. Centrémonos en ella en primer lugar.
- Si es No Urgente e Importante habrá que posponerla. La agendaremos y haremos después de las Urgentes e Importantes.
- Si es Urgente y No Importante habrá que postergar o delegar en otros.
- Si es No Urgente y No Importante se hace lo último o se deja sin hacer si hay otras con más prioridad.
“Si sabes encontrar el punto de equilibrio, podrás resolver los pequeños asuntos. Si puedes resolver los pequeños asuntos, podrás dejar de correr de un lado para otro. Tu mente encontrará la serenidad. Si tu mente encuentra la serenidad podrás pensar delante de un tigre. Si eres capaz de pensar delante de un tigre, seguro que tendrás éxito”.